Cómo enseñar a leer a los más pequeños

Cómo enseñar a leer a los más pequeños

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1. Léele a tu hijo/a: 
Debes empezar a leerle cuentos al/a la niño/a siendo aún recién nacido/a: se tratará de un momento de unión especial para ambos/as y desarrollará su amor por los libros. Si los/las niños/as no aprecian la lectura desde edades tempranas, probablemente disminuirá su capacidad para la misma en un futuro.
Es cosa de cada uno/a lo que leer a los/las niños/as, pero yo recomiendo leerles 3 o 4 libros al día cuando son pequeños/as. A medida que van creciendo, recomiendo leer alrededor de 20 minutos al día.
2. Hazle preguntas: 
Hacerle preguntas al/a la niño/a (cuando tiene dos o tres años) mientras se le lee un libro le anima y es muy eficaz para el desarrollo de su comprensión. De hecho hay muchos niños/as capaces de leer con una gran fluidez pero que no comprenden lo que están leyendo, y si no lo comprenden, no están realizando una lectura real ni productiva. Las preguntas durante la lectura harán que se desarrolle su vocabulario y que el/la niño/a interactúe con el libro.
3. Da buen ejemplo como lector/a:
Incluso si a tu hijo/a le fascinan los libros desde muy pequeño/a, su motivación decaerá si se da cuenta de que nadie más lee en casa. Si no lees con regularidad, tendrás que hacer un esfuerzo y leer más a menudo para que tu hijo/a vea que se trata de algo realmente importante. Los/las niños/as necesitan ver que sus padres/madres leen, porque si no, no saldrá de ellos/as coger un libro.
4. Enséñale a identificar las letras en entornos naturales:
Con esto nos referimos, por ejemplo, a las letras de madera que los/las niños/as suelen tener puestos en la pared de su habitación: son muchos los padres y madres que explican que gracias a ellas sus hijos/as han aprendido a deletrear su nombre o el de su hermana. A través de esta memoria visual y atencional, pueden realizarse otros aprendizajes como la hora (mucho más sencillo si tienes un reloj en la pared al que mirar día a día) o los números.
El hecho de que los/las niños/as aprendan el abecedario es muy importante, sin embargo, consideramos más importante el método de aprendizaje que hay que llevar a cabo para que adquieran tales conocimientos.
5. Incorpora muchas áreas de desarrollo:
Los/las niños/as llevan a cabo un mejor aprendizaje cuando tienen muchos motivos para esforzarse por ello: esta es la razón por la que aprender mediante la práctica, y no tanto mediante la teoría: da lugar a una mejor y más prolongada retención. Una vez que el/la niño/a se familiariza con las letras del abecedario, deberíamos tener en cuenta que su aprendizaje no es tan importante como su fonética, es decir, como su sonido. Por ello, consideramos necesario realizar actividades de juego en los que puedan poner en práctica su motricidad gruesa. Algo que también gusta mucho a los/las niños/as son las poesías, las canciones y las rimas. Recomendamos a los padres y madres que hagan una lista de las actividades o juegos que más gustan a sus hijos/as para que puedan adaptarse a ellas.
6. Realiza una clasificación del género:
Una vez que tu hijo/a tiene alrededor de 5 años y que ya reconoce lo que es real y lo que es ficticio, podemos ayudarle a diferenciar los géneros de los libros: historias basadas en hechos reales, fantasía, ciencia-ficción, libros de música, libros de letras… Cuando un niño/a clasifica un libro dentro de un género concreto empezará a recordar sus detalles, realizará un esfuerzo por clasificarlo y tendrá que recordar otros libros que haya leído de ese mismo género. Esto no os llevará más de 10 segundos tras realizar la lectura!
7. Familias de palabras:
Llamamos familias de palabras a las palabras que riman. Enseñar a los/las niños/as palabras que rimen es una actividad fonológica que les ayuda a diferenciar patrones de lectura, lo que consideramos muy importante. Además de aprender sobre rimas de palabras, aprenderán sobre la lengua en sí misma!
8. Conciencia fónica:
Los fonemas son los sonidos más pequeños, compuestos por las consonante y las vocales. En este caso, la “conciencia fonológica” consistiría en aprender los sonidos dentro de una palabra (ponemos como ejemlo /K/ /a/ /s/ /a/).
La fonética en si misma implica aprender a deletrear los sonidos de las letras así como la normativa del idioma, y se trata de un componente importante dentro de la lectoescritura (aunque nunca debe tratarse del foco principal): aprender las reglas de la fonética debe ser una herramienta para el/la niño/a para que aprenda a descodificar y deletrar las palabras en su camino hacia la lectura.
9. Descodificar:
La descodificación suele referirse al “sonido que se expulsa”. Se trata de un elemento importante en la enseñanza de la lectura al/a la niño/a, aunque no es el más importante. Una vez que el/la niño/a conoce los sonidos de cada una de las letras del abecedario, tiene que aprender a juntar las palabras (desde las más pequeñas hasta las más largas). Esta actividad es complicada en ocasiones, pero es importante enseñarles de forma creativa para que les resulte más ameno y menos pesado.
10. Las palabras frecuentes:
Las palabras más frecuentes, las que más se utilizan en nuestro idioma, deben ser memorizadas por el/la niño/a para que pueda llegar a ser un buen/a lector/a. Los/las expertos/as afirman que es beneficioso para el/la niño/a realizar una lista con estas palabras populares para su memorización.